El cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña abrió un debate acerca de la necesidad de esta fuente de energía. La decisión del gobierno de adelantar la clausura más de lo que proponía el Consejo de Seguridad Nuclear ha desagradado a algunos.
Una cuestión previa es que España, al contrario de lo que se ha afirmado, tiene más capacidad instalada de generación eléctrica que consumo. No obstante hay bruscas subidas de demanda que, al no poderse compensar localmente, se cubren con producción francesa. Otro tanto sucede al otro lado de los Pirineos y se subsana con energía española. Entonces, ¿por qué la patronal eléctrica y los sectores afines ven con malos ojos la política antinuclear?
La construcción de una central atómica está sólo al alcance de grandes empresas. La ingeniería es mayoritariamente francesa y estadounidense, y remunera a ciertos agentes privados, que acceden a un mercado restringido y cautivo. Además crea dependencia por decenios para quienes la utilizan. Eso por no hablar de los residuos, con los que nadie sabe qué hacer a día de hoy -puesto que guardarlos no es una solución- y cuyos costes de gestión no se contabilizan o se ocultan.
La alternativa elegida por el gobierno es desfavorable para ese grupo de presión, aunque ventajosa para el país. Las energías renovables dan acceso al capitalismo popular, ya que la clase media puede invertir, y el control del mercado por las compañías eléctricas es menor. Además, manteniendo los ritmos actuales de actividad, nuestro país será líder mundial en generación renovable próximamente. Se está desarrollando una base industrial y tecnológica sin parangón en Europa. Las mejoras de rendimiento de la tecnología española van a permitir explotar rentablemente instalaciones de este tipo sin ayudas. También españoles son algunos sistemas de almacenamiento energético que se están probando, última clave por desarrollar.
En consecuencia la apuesta por una generación energética con predominio de renovables y sin energía atómica proporciona independencia, liderazgo tecnológico, exportaciones y un impacto ambiental asumible. Es un acierto.
martes 14 de julio de 2009
miércoles 8 de julio de 2009
DOT Cantábricas: Un Disparate
Esta semana será decisiva para las Directrices de Ordenación del Territorio Cantábricas que pretende imponer la Junta de Castilla y León. El proceso podría haber pasado desapercibido por la escasa población afectada, pero se trata de un debate de calado que hay que airear porque sentaría precedentes cuestionables.
En primer lugar se establece un área funcional con una superficie de casi 4900 kms cuadrados. En esta autonomía Segovia no llega a los 7000 kms. Afuera, Cantabria no alcanza los 5400 ni Pontevedra los 4500. En conclusión, la Junta define un territorio que es como una provincia, injustificable para los objetivos de ordenación del territorio. Nada hay en el documento que permita entender tal decisión.
Respecto a la estructura de ese espacio, es una banda alargada de 162 kms en dirección este-oeste cuya característica más acusada es la orografía montañosa y la compartimentación perpendicular a su eje mayor –debido a los ríos y montañas- en León. Eso dificulta cualquier comunicación interior, de ahí que sus metas sean absurdas, como que Villamanín o Boñar mantengan más relaciones con Aguilar de Campoo y Guardo que con León ciudad, mucho más potente y atractiva, aunque se encuentre en otro área funcional.
Además estas DOT colisionan con los intereses de la Diputación de León, de sus ayuntamientos y de la capital legionense. La Junta pretende sustraer un territorio enorme de su actual estatus para gestionarlo como una pseudoprovincia bajo su férula. ¿Con quién se ha consultado para una propuesta de tal alcance? ¿No se trata de sentar precedente aprovechando una zona de escasas población y respuesta social para luego trasladarlo?
Por último el lamentable documento proyecta corredores de desarrollo turístico. Sólo hay uno que no esté sustentado actualmente por una carretera: un pasillo en Palencia que va, contiguo a las zonas oseras -según diagnostica el propio estudio- hasta el límite con León. ¿Tendrá eso que ver con una estación de esquí y, aprovechando, se van trazando otros objetivos?
En resumen, las DOT Cantábricas sustentan un planteamiento erróneo desde sus fundamentos y han de ser retiradas.
En primer lugar se establece un área funcional con una superficie de casi 4900 kms cuadrados. En esta autonomía Segovia no llega a los 7000 kms. Afuera, Cantabria no alcanza los 5400 ni Pontevedra los 4500. En conclusión, la Junta define un territorio que es como una provincia, injustificable para los objetivos de ordenación del territorio. Nada hay en el documento que permita entender tal decisión.
Respecto a la estructura de ese espacio, es una banda alargada de 162 kms en dirección este-oeste cuya característica más acusada es la orografía montañosa y la compartimentación perpendicular a su eje mayor –debido a los ríos y montañas- en León. Eso dificulta cualquier comunicación interior, de ahí que sus metas sean absurdas, como que Villamanín o Boñar mantengan más relaciones con Aguilar de Campoo y Guardo que con León ciudad, mucho más potente y atractiva, aunque se encuentre en otro área funcional.
Además estas DOT colisionan con los intereses de la Diputación de León, de sus ayuntamientos y de la capital legionense. La Junta pretende sustraer un territorio enorme de su actual estatus para gestionarlo como una pseudoprovincia bajo su férula. ¿Con quién se ha consultado para una propuesta de tal alcance? ¿No se trata de sentar precedente aprovechando una zona de escasas población y respuesta social para luego trasladarlo?
Por último el lamentable documento proyecta corredores de desarrollo turístico. Sólo hay uno que no esté sustentado actualmente por una carretera: un pasillo en Palencia que va, contiguo a las zonas oseras -según diagnostica el propio estudio- hasta el límite con León. ¿Tendrá eso que ver con una estación de esquí y, aprovechando, se van trazando otros objetivos?
En resumen, las DOT Cantábricas sustentan un planteamiento erróneo desde sus fundamentos y han de ser retiradas.
miércoles 1 de julio de 2009
Sobre el Debate de las DOT Cantábricas
Durante estas semanas varios alcaldes de la montaña leonesa han elevado sus quejas por las Directrices de Ordenación del Territorio (DOT), referencia para dotar de servicios a las distintas zonas. Las DOT nacen como una herramienta de análisis y de planificación para mejorar la gestión política sobre el territorio y decidir dónde, cómo y cuánto se gasta.
Las DOT debieran pretender la mejor utilización de los recursos públicos, por lo que evitarían la colisión entre instituciones y entre comarcas repartiendo equilibradamente las funciones. Por eso el fraccionamiento territorial en unidades de planificación se basaría en la necesidad de tratar zonas homogéneas y de racionalizar la dotación de servicios. Sin embargo las formulaciones anteriores no se cumplen tras el examen de la documentación sobre las DOT cantábricas, lo que cuestiona de partida el documento.
Para proporcionar utilidades a los ciudadanos las DOT dividirían el territorio en zonas abarcables y bastante homogéneas garantizando dimensión suficiente, proximidad, coincidencia en los problemas y limitaciones, así como en las soluciones. Sin embargo en este caso se establece un territorio alargado de 162 kms de ancho, que abarca desde el puerto de Aralla (León) hasta el borde oriental palentino en Aguilar de Campoo. ¿Qué relación hay entre ambos extremos e incluso entre sus zonas intermedias? Otro tanto sucede con los 81 kms de anchura que hay entre Sahechores de Rueda y el extremo norte de Valdeón.
No existe homogeneidad interna, puesto que entre Cervera de Pisuerga y Aguilar de Campoo existe una distribución poblacional uniforme; entre Cervera y Riaño un vacío; en el Bernesga una red de poblamiento más densa y cercana a León y Oviedo; … y así se podría recorrer cada zona susceptible de ordenación por separado.
Las DOT cantábricas que se plantean no sirven como documento de negociación porque carecen de base argumental, salvo que existan otros intereses, pero eso no es ordenación del territorio. Un espacio similar en superficie a La Rioja, Alicante o Pontevedra, pero mucho más largo, no puede ser un área funcional. Nada justifica estas DOT.
Las DOT debieran pretender la mejor utilización de los recursos públicos, por lo que evitarían la colisión entre instituciones y entre comarcas repartiendo equilibradamente las funciones. Por eso el fraccionamiento territorial en unidades de planificación se basaría en la necesidad de tratar zonas homogéneas y de racionalizar la dotación de servicios. Sin embargo las formulaciones anteriores no se cumplen tras el examen de la documentación sobre las DOT cantábricas, lo que cuestiona de partida el documento.
Para proporcionar utilidades a los ciudadanos las DOT dividirían el territorio en zonas abarcables y bastante homogéneas garantizando dimensión suficiente, proximidad, coincidencia en los problemas y limitaciones, así como en las soluciones. Sin embargo en este caso se establece un territorio alargado de 162 kms de ancho, que abarca desde el puerto de Aralla (León) hasta el borde oriental palentino en Aguilar de Campoo. ¿Qué relación hay entre ambos extremos e incluso entre sus zonas intermedias? Otro tanto sucede con los 81 kms de anchura que hay entre Sahechores de Rueda y el extremo norte de Valdeón.
No existe homogeneidad interna, puesto que entre Cervera de Pisuerga y Aguilar de Campoo existe una distribución poblacional uniforme; entre Cervera y Riaño un vacío; en el Bernesga una red de poblamiento más densa y cercana a León y Oviedo; … y así se podría recorrer cada zona susceptible de ordenación por separado.
Las DOT cantábricas que se plantean no sirven como documento de negociación porque carecen de base argumental, salvo que existan otros intereses, pero eso no es ordenación del territorio. Un espacio similar en superficie a La Rioja, Alicante o Pontevedra, pero mucho más largo, no puede ser un área funcional. Nada justifica estas DOT.
miércoles 24 de junio de 2009
¿Cambio de modelo? Cambio de Actitud
El debate sobre la crisis de la economía española ganó intensidad en los últimos días. Ha llegado a un punto tal en la sociedad que nunca se había analizado la economía tan profundamente como ahora. La expresión de moda desde hace un par de semanas es el “cambio de modelo productivo”, una forma de expresar la necesidad de reformas en un país rico que pretende ser rico.
A fin de abordar los cambios que se reclaman se discute sobre una posible reforma laboral que reduzca la temporalidad y aumente la calidad del empleo. También se insiste en la necesidad de mejorar la enseñanza o de dotar de más formación a los trabajadores. Sin embargo se solapan otros aspectos clave para mejorar la competitividad.
Uno de ellos es la reforma de la administración pública, que reúne las mayores bolsas de improductividad del país –con las excepciones que se quieran hacer-. Ésta debería reducir su tamaño sin demérito de los servicios prestados, mejorando el rendimiento mediante métodos ensayados en el sector privado.
Otro problema grave es la falta de formación de los empresarios. Este colectivo atesora valores, como la audacia, la creatividad y el riesgo, importantes e infrecuentes. Sin embargo más del 95% de las empresas españolas son pequeñas por las dificultades en la gestión del crecimiento. Uno de los determinantes es la debilidad de conocimientos de sus propietarios para dirigirlas y controlarlas. Las escuelas de negocios españolas están entre las mejores del mundo, pero sus aulas se llenan con posgrados y trabajadores de multinacionales, no con empresarios o con sus hijos. Es un contrasentido.
Un aspecto relevante es la dificultad para crear empresas, labor que, requiriendo varios meses, debería resolverse en horas. Otro tanto podemos decir del registro de patentes sin el que no cabe hablar de tecnología. Su lentitud bloquea la rutina de registrar las innovaciones.
Como colofón, la universidad se ha desarrollado inadecuadamente. Un catedrático debe ser un docente/investigador, pero también un jefe de equipo con relaciones en el sector privado, cuya gestión pueda ser auditada. Sin esas habilidades y sin cierto nivel de exigencia ...
A fin de abordar los cambios que se reclaman se discute sobre una posible reforma laboral que reduzca la temporalidad y aumente la calidad del empleo. También se insiste en la necesidad de mejorar la enseñanza o de dotar de más formación a los trabajadores. Sin embargo se solapan otros aspectos clave para mejorar la competitividad.
Uno de ellos es la reforma de la administración pública, que reúne las mayores bolsas de improductividad del país –con las excepciones que se quieran hacer-. Ésta debería reducir su tamaño sin demérito de los servicios prestados, mejorando el rendimiento mediante métodos ensayados en el sector privado.
Otro problema grave es la falta de formación de los empresarios. Este colectivo atesora valores, como la audacia, la creatividad y el riesgo, importantes e infrecuentes. Sin embargo más del 95% de las empresas españolas son pequeñas por las dificultades en la gestión del crecimiento. Uno de los determinantes es la debilidad de conocimientos de sus propietarios para dirigirlas y controlarlas. Las escuelas de negocios españolas están entre las mejores del mundo, pero sus aulas se llenan con posgrados y trabajadores de multinacionales, no con empresarios o con sus hijos. Es un contrasentido.
Un aspecto relevante es la dificultad para crear empresas, labor que, requiriendo varios meses, debería resolverse en horas. Otro tanto podemos decir del registro de patentes sin el que no cabe hablar de tecnología. Su lentitud bloquea la rutina de registrar las innovaciones.
Como colofón, la universidad se ha desarrollado inadecuadamente. Un catedrático debe ser un docente/investigador, pero también un jefe de equipo con relaciones en el sector privado, cuya gestión pueda ser auditada. Sin esas habilidades y sin cierto nivel de exigencia ...
martes 16 de junio de 2009
Plan 2000E, Plan Reflota e Improvisación
El sector del automóvil se considera estratégico para reactivar la economía en los planes del gobierno central. Igualmente el gobierno autonómico ha lanzado iniciativas para paliar la depresión en la industria de automoción. Por esta causa el Gobierno de España hizo público en el debate del estado de la nación, a mediados del mes de mayo, un plan denominado “2000E”. Idéntica reacción ha tenido la Junta con el Plan Reflota.
El Plan 2000E consiste en 2000 euros de ayuda por la compra de un coche en determinadas condiciones. Sin embargo sólo 500 euros son aportados por el ministerio del ramo. El resto han de aportarlo las autonomías (500 euros) y los fabricantes (1000 euros). Como a nadie se había explicado el plan cuando se hizo público hay ciertas autonomías que no han accedido o han variado su aportación. La improvisación llega al punto de que al día de hoy no se sabe cómo van a pagar las administraciones a los concesionarios, que junto con las marcas están financiando las ayudas sin apoyo alguno, pese a atravesar sus peores momentos.
El Plan Reflota de la Junta facilita créditos baratos y ayudas a los vehículos para empresas y autónomos. Fue divulgado la semana pasada con folletos y una web. Sin embargo el lunes nada sabían en la Agencia de Desarrollo Económico ni en la consejería de cómo tramitarlo. Los concesionarios conocen qué ayudas aplicar, pero no los detalles ni cómo las recuperarán, por lo que permanecen a la espera.
El Plan 2000E consiste en 2000 euros de ayuda por la compra de un coche en determinadas condiciones. Sin embargo sólo 500 euros son aportados por el ministerio del ramo. El resto han de aportarlo las autonomías (500 euros) y los fabricantes (1000 euros). Como a nadie se había explicado el plan cuando se hizo público hay ciertas autonomías que no han accedido o han variado su aportación. La improvisación llega al punto de que al día de hoy no se sabe cómo van a pagar las administraciones a los concesionarios, que junto con las marcas están financiando las ayudas sin apoyo alguno, pese a atravesar sus peores momentos.
El Plan Reflota de la Junta facilita créditos baratos y ayudas a los vehículos para empresas y autónomos. Fue divulgado la semana pasada con folletos y una web. Sin embargo el lunes nada sabían en la Agencia de Desarrollo Económico ni en la consejería de cómo tramitarlo. Los concesionarios conocen qué ayudas aplicar, pero no los detalles ni cómo las recuperarán, por lo que permanecen a la espera.
miércoles 10 de junio de 2009
Nueva Fase en el Mercadillo Dominical
Las declaraciones del equipo de gobierno municipal de León la pasada semana apuntan a la práctica eliminación del mercadillo dominical. Su traslado a una zona sin servicios hosteleros, suburbial y apartada, confirma la cesión a las presiones de una parte del comercio tradicional de la ciudad. Con ello también se desvitaliza la zona de ocio entre Papalaguinda y República Argentina, céntrica, pero a la vez en un borde del espacio urbano habitado, arrinconada contra el río. El barrio pierde relevancia en el equilibrio urbano volviendo al carácter de confín del que se había sustraído.
Sin embargo este mercadillo había creado costumbre, por lo que su cierre ha beneficiado al de Santa María del Páramo, que ha ganado en afluencia. Además esta coyuntura representa una oportunidad para los municipios del alfoz que, si fijasen ese mercadillo, atraerían a numerosos leoneses los domingos. El traslado de los mercaderes ambulantes a la esplanada del Lidl, al entorno del parque de Navatejera o a Villaobispo, por ejemplo, podría dar una función nueva a esas zonas. Convertiría en áreas representativas los espacios que pudiesen acoger la convocatoria semanal, puesto que capitalinos y comarcanos acudirían a ese entorno.
El mercadillo requiere servicios hosteleros y una masa de población cercanos, así como un espacio amplio. El entorno que lo acojiese tendría mucho que ganar a cambio de poco que sacrificar. La oportunidad no puede ser más clara.
Sin embargo este mercadillo había creado costumbre, por lo que su cierre ha beneficiado al de Santa María del Páramo, que ha ganado en afluencia. Además esta coyuntura representa una oportunidad para los municipios del alfoz que, si fijasen ese mercadillo, atraerían a numerosos leoneses los domingos. El traslado de los mercaderes ambulantes a la esplanada del Lidl, al entorno del parque de Navatejera o a Villaobispo, por ejemplo, podría dar una función nueva a esas zonas. Convertiría en áreas representativas los espacios que pudiesen acoger la convocatoria semanal, puesto que capitalinos y comarcanos acudirían a ese entorno.
El mercadillo requiere servicios hosteleros y una masa de población cercanos, así como un espacio amplio. El entorno que lo acojiese tendría mucho que ganar a cambio de poco que sacrificar. La oportunidad no puede ser más clara.
miércoles 3 de junio de 2009
León, Universidad y Bolonia
La implantación del Plan Bolonia en las universidades españolas está provocando airadas protestas. El motivo para la respuesta es en unos casos una supuesta privatización de la enseñanza superior, en otros la reducción de carga lectiva teórica con el acortamiento de los años de estudio, y también por la desaparición o transformación de ciertos títulos.
Es indudable que cada problema debe ser tratado en su momento, si es que se confirma su existencia. Sin embargo entre tanta espuma se está diluyendo el fondo de la cuestión y es prioritario que no quede oculto por esos debates de segundo orden. El Plan Bolonia persigue la homogeneización de los títulos y estudios en Europa. Esto aparejaría abundantes ventajas para la universidad, los estudiantes, los titulados, el mercado de trabajo y los contribuyentes.
La universidad española se ha mostrado como una herramienta ineficiente para transformar el país. Es grande, no se adecúa al mercado de trabajo, produce poco para su dimensión y es una estructura estática. Bolonia va a imponer algunas transformaciones que facilitarán la posibilidad de comparar, medir y contrastar cada institución educativa por sus resultados. De esa manera la competencia impulsará cambios que de otra manera no podrán introducirse. Además paliará que pequeñas universidades, como la de León, se vean infravaloradas por prejuicios centralistas más que por mediciones objetivas. Por eso un plan así era necesario.
Es indudable que cada problema debe ser tratado en su momento, si es que se confirma su existencia. Sin embargo entre tanta espuma se está diluyendo el fondo de la cuestión y es prioritario que no quede oculto por esos debates de segundo orden. El Plan Bolonia persigue la homogeneización de los títulos y estudios en Europa. Esto aparejaría abundantes ventajas para la universidad, los estudiantes, los titulados, el mercado de trabajo y los contribuyentes.
La universidad española se ha mostrado como una herramienta ineficiente para transformar el país. Es grande, no se adecúa al mercado de trabajo, produce poco para su dimensión y es una estructura estática. Bolonia va a imponer algunas transformaciones que facilitarán la posibilidad de comparar, medir y contrastar cada institución educativa por sus resultados. De esa manera la competencia impulsará cambios que de otra manera no podrán introducirse. Además paliará que pequeñas universidades, como la de León, se vean infravaloradas por prejuicios centralistas más que por mediciones objetivas. Por eso un plan así era necesario.
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